Publicidad:
La Coctelera

Gay a Blog!

Me ha salido un blog gay... ¿Qué le vamos a hacer?

31 Enero 2007

Un año y medio...

¿Cómo acaban las cosas siendo tan complicadas? ¿Qué ha pasado? Hace algo menos de un año y medio ni le conocía. Eramos dos seres distantes, habitantes en concreto del planeta tierra, y del cosmos en general. Personas anónimas que nunca esperaban cruzarse.

Y entonces... llegó la explosión. Las conversaciones. Las esperas. Los viernes en el café. Entonces apareció el.. ''uii, ¿Qué me está pasando?'' Entonces apareció el sufrimiento, el ver la imposibilidad, el amar a una pared, entonces llegó lo inpensable: entonces llegó el amor unidireccional.

¿Cúando ha pasado? Me gustaría ver un video del momento exacto. Ójala pudiera vomitarlo todo. Que me den el video, o ya en estos tiempo que corren el DVD, lo tiraria al suelo, y me dedicaria a pisotearlo con saña durante horas, días, meses, exactamente los que he perdido con todo esto: algo menos de un año y medio de tiempo perdido. Perdido, de oportunidades perdidas. De otras personas que podría conocer y quedan en su sombra. De energía que ahora podría estar focalizando en otras cosas. De recursos desperdiciados. De mis 20 años a la basura. De noches, como la de hoy, sin dormir, penando en una tonteria que me has dicho esta mañana. Un año y medio de ir corriendo a los lavabos de la facultad, sentarme en el suelo, cerrar la puerta, solito, y pensar ''Vale, le concedo a todo esto un minuto más, pero ni uno más''. Mojarme la cara con agua fría, salir al pasillo, sentir que tengo poder sobre mis sentimientos, sentarme en clase, mirarle a la cara... y todo vuelve al principio otra vez. Contemos hasta diez... o veinticinco... o mil... ¿Cuántos días tiene un año y medio?

Tags: amor, insomnio

servido por gayablog- 12 comentarios compártelo

29 Enero 2007

Un café amargo

''Está jugando contigo, y tú te dejas arrastrar cobardemente'', me dice una amiga, mientras un camarero de 1.80, rubio, ojos verdes, nos sirve un par de cafés bien calientes y la ciudad comienza a rugir y despertar entre el frío.

Ella me echaba el rapapolvo de rigor, dadas las circunstancias. Yo sé de sobra que tiene razón. Me utiliza. Juega conmigo. ''Hoy sí, y mañana... mañana quizás... pero ahora he cambiado de opinión.. y es no!'' Y yo, cobarde, aburrido, cansado de esperar el amor, vivo adicto a los restos que él me lanza, a la basura que da de comer a mi corazón, a la sal que arroja a mis heridas. El escozor... te acaba gustando, el dolor, la ansiedad, la desesperación... acabas por vivir con todo eso, vives de migajas... migajas que te matan de hambre, que dejan a tu corazón esquelético, pero lo prefieres, pero lo eliges, pero lo adoras, pero lo tomas, pero entras en el juego... Tu imaginación se encarga de hacer el resto. Donde tu soledad acaba... y empieza una historia, con o sin sentido, da igual. Una historia es, al fin y al cabo.

Juegas conmigo y yo me siento espectante, a ver como acaba este juego. Sin ganador, sin perdedor, sin diversión, sin reglas, sin pausas, sólo un jugador... y un juguete... un juguete entregado.

¿Y qué le voy a decir a mi amiga? ¿Qué tiene razón? ¿Qué me estoy flagelando a mí mismo? Me he acomodado en la situación y no quiero ni pensar en abandonarla... me hago el loco, le lanzo un timido ''te equivocas'', pero me mira a los ojos, se aparta el pelo de la cara, baja la cara y bebe un sorbo de negro café... ''Nos conocemos bien y tu yo sabemos que me estás mintiendo''.

Mentiroso. Ya me da igual... ¿En qué me estás convirtiendo?

Tags: amor, cafe, jugar, mentir

servido por gayablog- 10 comentarios compártelo

27 Enero 2007

Mejor dos...

Volvíamos de la uni (porque a parte de escribir en este blog, pues estudio) en metro, sentaditos. Sin saber como ni por qué sale el tema de tener o no parejas. Como siempre la conversación acaba con mi cara llena de cuadritos, alucinando, entusiasmado, confundido, preguntándome ¿Qué quieres decir? Os dejo, amigos y amigas el diálogo transcrito exactamente, o al menos, tal y como mi memoria lo recuerda, pero os puedo garantizar que mi memoria lo recuerda palabra a palabra, pues no ha pensado en otra cosa desde que esuchó aquellas palabras...

Wan: Deberías salir más y encontrar pareja!

Yo: ¿Tú crees que yo de verdad quiero una pareja? ¿Tu me ves a mí saliendo cada día con alguien? Con la personalidad tan fuerte que tengo y todas mis cosas... ¿Perdiendo parte de mi libertad? ¿Diluyendo mi identidad junto a la de otra persona? ¿Teniendo todas esas responsabilidades? ¿Teniendo en cuenta a otra persona en cada cosa que hago? ¿Tú de verdad me imaginas así?

Wan: (Ella tan fácil de convencer) Bueno sí... em... (Le interrumpen).

Él: No te engañes a tí mismo, yo creo que tu serías muy feliz si tuvieras una pareja contigo.

Entonces yo le he mirado con cara retorcida pensando y repensando qué decir en ese momento. Pero, un comportamiento muy humano: cuando no sabemos qué hacer o cómo reaccionar, sencillamente no hacemos nada. He desviado la mirada hacia otra parte, pidiendo a Dios un rápido cambio de conversación. Después Wan ha dado toda una bateria de motivos por los que se corrobora la idea del cabezón este. ''Serías muy feliz si tuvieras una pareja contigo''.

Y yo me digo. ¿Qué quieres decir? ¿Nada? ¿Todo? ¿Tienes razón? ¿Quiero una pareja? Algún día (mañana quizás) haré un post para sacar estas conclusiones, pero de momento me voy a dormir un ratito que tengo sueño.

Tags: gay, pareja, wan, metro

servido por gayablog- 5 comentarios compártelo

26 Enero 2007

La pelota está en tu tejado ahora...

Hoy he ido con mi amiga Wan a comer a un Gino's, y por la tarde hemos acabado por dar una vuelta por la siempre abarratoda y rodeada de sedes de bancos Plaça Catalunya, mirando aquí y allá algunos escaparates de eso a lo que, mintiendo, llaman rebajas.

El frío era aterrador, punzante, drástico, intenso, excesivo para dos pequeños saltamontes como nosotros, acostumbrados a la benevolencia del Mar y del privilegio de vivir en el borde del azul mediterráneo.

Hemos acabado en un starbucks en el puerto, (Que carísimo, por cierto), delante de un té helado y una serie de confesiones, muy apropiadas para estas horas de la tarde.
¿El problema de Wan? No se decide. Un chico le llamó hace unos días y le dijo ''Cuando quieras podríamos salir un sábado o algo, avísame''. Bueno aquí no sé de quien es el problema. El chaval desde luego lo hizo, con perdón, de puta madre. No se mojó, no se arriesgó a nada. Dejo la situación abierta a cualquier tipo de posibilidad. (Cosas de hombres). Lanzó la pelota al tejado de mi indecisa amiga y salió a correr. Ahora era a ella a quien le tocaba mover ficha, y se encontraba paralizada por el terror.

La cosa es que hacía unas horas se había comprado ropa interior en las rebajas para este chico (cosas de mujeres) y ahora era incapaz ni de escribirle un sencillo einpersonal sms. Después de un ratito de Kiki-terapia, ha acabo enviando, o he acabao enviando ese maldito sms.

¿Conclusión? Dar consejos a los demás es muy fácil. De hecho nos pasamos la vida diciendo a nuestros amigos qué deberían de hacer, cómo deberían sentirse y a veces, incluso cómo deberían sentirse, mejor o peor, según las circunstancias.

Las situaciones vistas desde el exterior son siempre muy fáciles y la cobardía y la inseguridad es una barrera mínima que se puede superar enviando un sms.
Pero, claro, pensaba yo, mientras convencía carismáticamente a mi pobre y pequeña Wan, en que no puedo aplicarme a mi vida privada ni la mitad de las cosas que le estaba diciendo. Ni yo me creía lo que le estaba contando. Aunque claro, mi mensaje cumplía claramente una función; ayudar a una amiga.
Mientras pensaba, yo mismo, tendría su mismo pánico, sus mismas dudas, tampoco enviaría ese sms jamás en la vida. Aunque claro, pienso, espero, que yo no me dejaría influenciar con tal facilidad y lo acabaría enviando, o no, tras pensarlo bien y tomar la decisión por mi ismo, aunque nunca se sabe.

Dar consejos es fácil. Ponerlos en práctica, eso, es ciertamente más complicado. Pero bueno... para algo están los amigos, que no se diga.

Tags: sms, indecision, gay

servido por gayablog- 3 comentarios compártelo

24 Enero 2007

Qué pena...

Te pasas la vida pensando en por qué no tienes pareja. Observas a tu alrededor. La mayoría de tus amigos han tenido parejitas o royos desde algo antes de los dieciséis, mientras tú, sin saber porque, ves el tiempo pasar, y las oportunidades (decrecientes con los años) también. Acabas en un estado de desesperación terrible que te obliga a hacer cosas raras, volviéndote un neurótico. Todo esto por no nombrar aquello que dicen de que uno con los años se vuele más exigente, más severo con las personas, y ya no se conforma con cualquier cosa (o eso dicen).

En fin, estas son las circunstancias que provocan irremediablemente que uno se enamore de cualquier objeto animal, vegetal o mineral, que le sonria un par de veces seguidas, como por ejemplo.... em a ver, por ejemplo... tu amigo hetero.

Y un día, estáis los dos en un cambio de clase, hablando de tonterias, para variar, riéndose de algún cotilleo, haciendo de malas malvadas. Y llega una amiga de la uni, de esta gente a la que ves cada dos meses... te mete un fuerte abrazo, casi un placaje diría yo, te mira a los ojos te da un par de besos. ¡Qué contenta! Entonces te mira y te dice, ''Qué lástima que seas GAY chico''. Ammm mira, mi desconcierto se vuelve brutal. Ella se da la vuelta, y camina desairada, como enfadada, pasillo hacia adelenta perdiéndose de nuestra vista. Nos miramos atónitos y él lo vuelve a repetir, imitándola, para acabar con una sonora carcajada.

Aunque claro, de sus labios suena de otra manera... y él no sabe que nos estamos riendo de cosas muy diferentes, y es que como dice el refrán, cuando uno no puede llorar, pues rie, por disimular.

servido por gayablog- 4 comentarios compártelo

22 Enero 2007

Historas en el SPA

Después de pasearme durante horas por cascadas, chorros, piedras de rios, y por último la sauna, dormía tranquilo en una tumbona de mi SPA, despreocupado y sin pensar en absolutamente nada, cosa bastante extraña en mí.

Entonces un señor de unos... digamos 47 años (yo 21), constitución ancha, una prominente y abultada barriga que le hacía varios pliegues, y cara de pocos amigos se sienta en la tumbona de al lado, observándome. Yo estaba demasiado relajado para pensar nada y la verdad, no me dí, en un principio, ni cuenta. Igual pasamos así varios minutos, los dos en bañador, antes de que empezara todo.

- ¿ Estás muy cansado? - Se decidió a romper el hielo.

- No, sólo me relajo, que falta me hace. - Conteste yo, tan amable como siempre.

- ¿ Te duele la espalda?

- (¿Y esto a que viene?) Pues no, la verdad es que no... (Agregare algo por dar conversación...) estoo... la tengo algo desviada.

- Ponte de pie, vamos, justo aquí, ponte de pie.

Yo, tan obediente como he sido toda mi vida me puse de pie y el señor me hizo crujir la espalda de mil maneras, provocándome una relajación absoluta. Me explicó que sabía dar masajes, en los pies, en la espalda, para mejorar la columna y evitar dolores innecesarios.

Un monitor llegó y nos indio que ya cerraban. La noche caía ya sobre las ventanas, y yo llevo aquí desde las cuatro de la tarde... madre mía. El señor me hace un par de peripecias más en la espalda y me dice que al salir me da... yo pensaba que su tarjeta.

Al salir, este señor, cubierto con un enorme polo azul me estaba esperando. ''¿Para qué me meto yo en estos envolaos?'' Venía ya pensando yo todo inocente...

- ¿ Cuánto cobras ?

- Yo a tí, ¿ Cómo te voy a cobrar? (Que raro pero que majo a la vez...)

- ¿ Me das tu tarjeta ?

- No, no tengo, te doy mi celular. Yo hago unos masajes muy buenos, te liberan del dolor de espalda y de todas partes... aunque una cosa te digo con sinceridad... para hacer un buen masaje te tengo que tocar hasta... (uii que verguenza poner esto), te tengo que tocar hasta la polla.

- (Yo flipo en colorines)

- Es importante relajar cada parte del cuerpo, pero una cosa, yo esto no lo hago por el morbo, mira yo te lo digo claro, yo soy gay, ¿ Y tú ?

- ¿ Yo ? (Miento descaradamente) Yo que va...

- Algunos hombres han acabado eyaculando tras uno de mis masajes, son fantásticos, incluso si surge pues hago felaciones... '' o les corro una paja ''. Claro esto previa aceptación de los dos, em? no te pienses mal.... vivo aqui cerca, asi que llamame cuando quieras, sea la hora que sea. ¿Te vienes ami casita ahorita y te hago el primer masaje?

- Em.. esto... no puedo, tengo muchísima prisa, pero gracias por todo.

- ¿Me das tú número?

Y no sé en qué estaba pensando, pero mira, por quitarmelo de encima, por quedar bien, le dí mi móvil... este... es el 650... uff. No sé si era un psicópata, un masajista raro, o sencillamente un pervertido, pero estoy muy arrepentido de haberle dado mi móvil porque ahora no sé que va a pasar.

Nunca hables con desconocidos, no se puede tener buena fe en el mundo, que mira lo que pasa, sin darte cuenta, puedes acabar recibiendo un masaje-felación (pelos de punta).

servido por gayablog- 4 comentarios compártelo

19 Enero 2007

Aclarar las dudas...

No es la primera vez que me enamoro de un amigo. Es como una pesadilla que se repite de un modo cruelmente frecuente en mi vida, volviéndola desdichada e irónica hasta más no poder.

Enamorarte de tu mejor amigo hetero, es como enamorarte de una pared, le decía a mi única lectora. O como enamorarte de la farola que hay en la puerta de tu casa solo porque te sientes agradecido por alumbrar tus noches de soledad: no tiene sentido y es un sentimiento irracional (como todos), destinado exclusivamente a hacernos sufrir, llorar y a causarnos frustración.

Todo el mundo tiene amores imposibles, sé que es algo que no he descubierto yo. Pero mira, Romeo amó a Julieta durante toda la eternidad una vez habían muerto. Si tu novia mañana se marcha con el butanero, siempre sabras que existe la remota posibilidad de que vuelva en cualquier momento. Si te enamoras de Victoria Beckham, puedes ir a perseguirla a Los Ángles, y con suerte, y azar, quizás algún día puedas robarle un beso, si es que eres un chico heterosexual. Pero enamorarte de alguien que camina distraido y feliz por la cera de enfrente... es como hacerte el hara-kiri en el corazcón, es como suicidarte la esperanza, es como llorar y secarte los ojos con papel de lija. Es como meterte los dedos en el alma para vomitar noches sin dormir. Es como un amor inventado, que no existe y sabes nunca existirá.

Y como ya todos somos muy mayorcitos y sabemos que las cosas inventadas, como los reyes magos, no son de verdad, y que ya ni los niños se las tragan, tenemos que dejar de compadecernos y dejar de describir nuestro problema para empezar a buscarle soluciones efectivas, reales y rápidas. Bueno espera, rápidas no, tomemos todo el tiempo que se necesite.

Dice Barbara S. que el amor no entiende de medidas de tiempo, así que nunca me he agobiado al ver que son situaciones que se prologan al principio por varias semanas, pero después por meses, y lamentablemente, en dolorosos años. Así que siéntate y empieza a trazar una estrategia para superar todo esto. No te digo que te olvides de este amor, porque es imposible, o al menos dificil a priori, la actitud, y la idea que nos tenemos que meter en hierro en la cabeza, es que tenemos que encontrar, sea como sea, la manera de que no nos afecte de un modo desgarrador.

Sobrevivir al amor. Esa es la actitud. Cada mañana tienes que pensar ''tengo que sobrevivir a todo esto!''.

No conviertas todo esto en un drama. No es un drama. No seas derrotista ni te vistas de víctima sin solución, si hay solución, y vas a encontrarla, algún día, de alguna manera.

¿Debes contarselo a él? Un escritor, que en su casa debe ser muy famoso, dijo una vez '' Imagina que es la última media hora de tu vida y que te dejan hacer una llamada teléfonica... ¿A quién llamarías? .... ¿Qué le dirías?..... ¿A Qué DIABLOS estás esperando? '' Bueno esta frase es muy bonita, pero tenemos que recordar que este señor seguramente no tenia un problema parecido ni de lejos al mio, digo nuestro.

Hace años, me pillé por un amigo del instituto, me pillé como el loco adolescente que era. Él era hetero, mi especialidad. Un día, dada mi nula experiencia y mi inocencia, reuní no sé como la poca seguridad que me quedaba después de meses de nervios, y le confesé mis sentimientos. ¿Qué conseguí? Bueno él se lo tomó bastante bien dada su (supesta) homofobia, pero que quieres que te diga, nuestra relación se estropeó, dejó de llamarme y yo se lo agradecí, ya que cada segundo de conversación que vuelvo a tener con él se me hace eterna. Me siento ridiculo e idiota cada vez que me dirige la palabra. No me siento cómodo, sencillamente es que no me siento cómodo ¿Cómo puedo sentirme cómodo? Si dijera que me siento cómodo es porque tengo un morro de la hostia.. nadie en su sano juicio soporta este tipo de cosas... aunque te digan ''no pasa nada, seguiremos igual''... uff... El asunto es de una delicadeza extrema.

Y luego tengo experiencia, madre mia, en justo el caso contrario. Una amiga, tomando un café, se me puso muy rara a dar rodeos y a perderse en sus propias enrevesadas frases. Al final acabo concluyendo ''creo que hace un par de meses estaba enamorada de tí'', unos minutos después y tras un par de sorbos al café, confesaba que el par de meses significaba ahora mismo. En aquel momento solo podía pensar ¿Cómo me saco esto de encima sin quedar mal? A ver, no vas a matar a nadie por esto, pero te ponen en un compromiso y te hacen sudar durante un par de minutos, hasta que logras encaucar las cosas por donde deben seguir: ¡POR NINGUN SITIO!. ¿Seguimos siendo amigos? Sinceramente sí, este acto me demostró que puedo confiar en ella ya que me contaría, y de hecho me cuenta, cualquier cosa que se le pase por la cabeza, reconozco que es todo un acto de valentía y sinceridad, pero mira... no hace falta. Estas cosas nos las podemos ahorrar o mejor las dejaremos para las películas de Hugh Grant y Cameron Diaz.

Si aún habiendo llegado a este párrafo no te has dormido y decides desoir mis consejos y confesar... porfavor haz que prime sobre todo la amistad. No seas egoista y espera lo peor... cualquier otra cosa que llegue... sera bien recibida. Se necesita de mucha fuerza psiquica para soportar y saber llevar una cosa así. No pierdas a un amigo por una tonteria. Tener un amigo gay tiene muchísimas ventajas.

servido por gayablog- 7 comentarios compártelo

17 Enero 2007

Un gay y un hetero por el mundo...

Los heteros. Esa especie extraña y desconocida entre la que vivimos rodeados. La relación es a veces tensa y complicada, pero en otras ocasiones es íntima, personal y muy estrecha.

Y así, tan super progres e integrados que somos todos, acabas, sin saber como, teniendo un mejor amigo hetero. ¡Qué bien! Hablan sobre coches, te informan a la última sobre los fichajes del Madrid, y las recientes peleas-culebrón y te obligan a hacer algo de deporte.

Entonces un día, tienes un mal-día. Estas deprimido y débil sentimentalmente. Te sientes vulnerable y no tienes fuerzas. Llevas todo el día con las lágrimas en los ojos, y el alma por los suelos. Entonces, decía, aparece él. (Que chungo cuando en una historia alguien pasa a ser Él). Escucha tu problema, te mira a los ojos, te mete un par de abrazos, te deja decir frases como ''son todos unos cabrones'' (muy a su pesar), te pasa la mano por el hombro, y sientes que tu autoestima vuelve a restablecerse. Vaya... tengo una sensación de extraño optimismo.

Otro día estás contento, vamos, como diria el adolescente que llevo dentro, estás de puta madre, entonces te lo encuentras por la calle y piensas ''vaya, deberíamos ir de marcha hoy''. Sales a la disco más cara de la ciudad, te gastas una pasta en una camiseta bien mona, y te pones a buscar y buscar mientras tu amiguito bebe en la barra (que bueno es). Horas más tarde acabas en un taxi, algo bebido (porque uno ya no vale ni para emborracharse), deprimido y sintiéndote muy inatractivo y con un tio hetero, al que ahora mirándolo bien... tiene su punto. Entonces piensas que el mundo es una mierda, que acabarás soltero toda tu vida, con muchos gatos y conviviendo con tu madre.

Al día siguiente, estás romántico, echas de menos recibir algo de cariño, echas de menos el contacto humano, te preocupa encontrar pareja, porque aunque nadie lo confiese, esto nos importa a todos, si, a todos, aunque sea lunes por la mañana y vayas camino de la facultad. Es invierno e intentas cruzar una calle llena de coches atascados, mucho humo y un cielo gris rodea a la ciudad, que como tú, no acaba de despertar del todo. Un señor que habla con el móvil levanta la mano para llamar a un taxi y te golpea, tus libros salen despedidos por los aires. Te encuentras de rodillas en la calle, recuperando con carita de pena tus pertenencias sin que nadie se preocupe por ayudarte...

Entonces le ves a él... (esto cada vez va a peor)... aparece él... sobreviviendo y luchando contra las adversidades atmosféricas. Esperándote. Esperándome en la puerta de la facultad. Pasan cientos de personas a su lado y piensas... me está esperando a mí. ¿A mí? Me está esperando a mí... que mono... ¡Mi héroe! Alguien que me saluda con una sonrisa y me ofrece ayuda para llevar mis cosas. Ahora se raya el disco ¿he dicho mi héroe?

Sin darte cuenta, el mundo te obliga a enamorarte de él. Aunque tu no quieras. Aunque él menos todavía. Y pienso... hay amores imposibles, pero este, el mio, es el más imposible del mundo, el más doloroso, el más imaginativo, el más irreal, pero el más patente.

¿Qué como lo llevo? Bueno... uno intenta ante todo no perder una valiosa amistad y no comportarse de manera rara... Y él, él sigue siendo un fantástico amigo ajeno a todo esto. Algún día quedamos los tres para cenar, yo, él, y su maravillosa novia. Veer para creer.

Nota: Los gays del mundo real tienen millones de amigos heteros y no se enamoran patéticamente de ellos.

servido por gayablog- 5 comentarios compártelo


Sobre mí

¡Oh, Dios mío! ¡He vuelto Gay a mi blog! ¿Voy a ir al infierno? GayOsfera

Fotos

gayablog- todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera